y cerramos los ojos
enero 5, 2010
3 comentarios
Yo no quisiera tener la última palabra. No la tengo. Seguiríamos hasta que amaneciera en la noche de los tiempos. Se nos acabarían todas las botellas de la cava y aún estaríamos en esto. La tormenta pasaría y la luz entraría por la ventanas. De lo brillante del día tendríamos que cerrar los ojos. Las cosas vivas persiguen su destino, y esto incluye desafiarlo para luego aceptarlo para después rechazarlo nuevamente. Cedo mi palabra para escuchar. Me quedo con tu voz cuando la leo en voz alta. Perdóname porque es tuya y no mía. La amistad es un paréntesis en el diario devenir de la miseria. Dialogar para tener razón de seguir vivos. No hay puntos finales.
Categorías:Los Reduccionistas/Ernesto Priego