los instantes caen, acumulan.
Busco sin encontrar, escribo a solas,
no hay nadie, cae el día, cae el año,
caigo con el instante, caigo a fondo
Octavio Paz, Piedra de sol.
Yo que dormía buscándote pero no había nadie. Después de tanto, no había nadie. Este tiempo que no cesa y nos llena de alfileres la cabeza, alfileres como martillos que dicen lo que tenemos que hacer ya, es ahorita, no perder más el tiempo que es un bien precioso. Levántate y anda, busca, aliméntate y busca, trabaja, camina, acércate a los demás, no hagas daño, no desees fuera de los límites, en los viajes se pierde tu tiempo interior, y hay tardes en que te sentirás hecha galería de agua: toda llanto, pero no te dejes caer; por ningún motivo te dejes caer, levántate y anda. Así lo hacen todos. ¿O crees que los demás mienten? Mira a tu alrededor, mira tu ciudad, tu país, mira bien, mira a los rostros: la gente anda, con prisa o no pero anda. ¿Y tu ritmo? ¿Los sueños que tenías? ¿Lograste perdonarte lo que hiciste? Más terrible aún: ¿lograste ya perdonarte lo que no lograste?. Eres joven todavía, la piel sigue firme, los ojos chispean: vives, eso dice tu cuerpo de tí. Los senos no terminan de caer, los kilos de más te sientan bien. ¿Qué más querías? ¿Qué más quieres? La piel se manchará pronto, el pelo adelgazará, tus ojos se volverán piedras ajadas y tus senos caerán por fin en su peso grávido. ¿Estás preparada? Nadie está listo para la edad en la que caemos, y te verás en el espejo pronto y preguntarás a dónde se fue el tiempo, qué hiciste con él, cómo es que se fue, así, de manera tan brutal notarás que estás cerca de la muerte en la que no habías pensado. Mortales que no piensan en su entidad. Levántate. Regresa a tu vida porque es lo que hay. Como sea pero es lo que hay. No rumies los hubieras porque se marcan las líneas alrededor de los labios. Los labios dejarán de arder con besos de desconocidos. Sé clara, es tiempo, es tiempo de asumir que uno está solo, que uno estará solo y es así como va. Tienes que fortalecer este tiempo, para que lo recuerdes sin manchas porque vives, porque has vivido y el tic-tac te lleva y te trae, te lleva y te trae, y te arroja a donde estás: el presente es el tiempo que se vive: no mira atrás pero tiene atrás y no mira adelante porque no sabe mirar hacia allá. Esta mañana no hay viento, seguirá el calor y los instantes caen en la tierra en un goteo que no cesa.